miércoles, 3 de noviembre de 2010

La historia de Manny

Esta historia empezó un martes del mes de julio, en el que yo me estaba dando un paseo por el Retiro. Allí encontré una paloma torcaz que estaba sola; son animales muy sociables así que me pareció raro que no estuviera acompañada y, en efecto, al acercarme me dí cuenta de que no podía volar. Tenía una herida bajo un ala que no le permitía volar. La llevé a casa y pude comprobar que tenía una fuerza impresionante, así que por lo de más estaba sana. Al llegar a casa Adrián le puso el nombre de Manny. Como ya era tarde y Brinzal ya estaba cerrado, le curé la herida, le puse algo de comer y hasta el día siguiente, durante el que llamé a Brinzal y me dijeron que podía llevarla, así que cogí a Manny y a Adri y me los lleve a Brinzal para dejar a Manny. Como siempre que dejo un animal, allí me dieron un papel en el que me indicaban el número de historia y la especie del ave. Así que lo guardé para interesarme por ella más adelante.

Un par de semanas después, llamé para preguntar por Manny y me dijeron que le habían puesto puntos y que la habían soltado en una pradera un día después de que la hube llevado. Así que volvió a ser libre. En Brinzal aceptan todo tipo de aves silvestres autóctonas que no sean palomas. Palomas torcaces sí, pero palomas no.

No hay comentarios:

Publicar un comentario