jueves, 13 de marzo de 2014

Las otras vícitmas del 11-M


Rodolfo Ruiz
Como madrileña y como persona me indignó, me enfadó y me llenó de impotencia el hecho de que
el 11 de marzo de 2004 sucediese aquel gran atentado Yihadista en el cual explotaron cuatro trenes tanto en las estaciones de Atocha, El Pozo del Tío Raímundo y Santa Eugenia. No creo que nadie (por lo menos en Madrid) no recuerde lo que hacía cuando ocurrió aquella tragedia. Lo siento mucho por las víctimas y sus familiares, pero considero que no fueron las únicas derivadas de este suceso. La diferencia es que estas otras víctimas provienen de las teorías de la conspiración lideradas por el periódico el Mundo y la cadena de radio la COPE.

 

El PP se dedicó a tratar de hacer ver a los medios de comunicación (tanto nacionales como internacionales) de que la autoría del atentado había sido de ETA, y tanto el periódico y la cadena de radio ya mencionados se encargaron de difundir esta teoría que apoyaba el PP (en la cual no profundizaré, ya que creo que a estas alturas todos hemos oído hablar de ella).

 

El País publicaba esta frase de José Emilio Suárez Trashorras (que fue quién facilitó el explosivo goma 2 eco a los islamistas): “Mientras El Mundo pague, yo les cuento la guerra civil”.

La primera víctima derivada de esta conspiración fue Zarzalejos, el entonces director del ABC, qué perdió el puesto al negarse a publicar la teoría de la conspiración. Federico Jiménez Losantos, como suele hacer, le dedicó unos cuantos insultos, y a base de mentir, consiguió que muchos suscriptores del ABC se dieran de baja, incluso dio el teléfono para animar a los suscriptores a hacerlo.

 

Llama la atención el caso de que Elmundo.es y El Mundo impreso, divergían en la información que publicaban. Eso era debido a que los directores de ambas publicaciones (digital y en papel) eran diferentes. El director de Elmundo.es era Sindo la Fuente (al cual le costó el puesto no apoyar las teorías conspiratorias) y la versión impresa era dirigida por Pedro J. Ramírez.

 

Los conspiranoícos se alimentaban del testimiono de José Emilio Suárez Trashorras y era principalmente apoyada por Mariano Rajoy, quien declaraba que no creía en que la autoría fuera islamista. Dio pie a la creencia de que la mochila encontrada en el tren de El Pozo del Tío Raimundo era falsa.

 

Eduardo Zaplana trató de convencernos de que el Grupo Mondragón (grupo de cooperativas y empresas vascas) estaba implicado, dando a entender que ellos podían estar relacionados con ETA. Zaplana hablaba de una tarjeta de este grupo hallada en salpicadero de la furgoneta localizada por los TEDAX el mismo día 11 de marzo de 2004 (en cuyo interior se encontraron restos del explosivo utilizado por los islamistas en el atentado).  La supuesta tarjeta tenía un número de teléfono fijo cuyo prefijo era vasco. Esa “tarjeta” resultó ser una cassette de la orquesta Mondragón, la cual como es de esperar, no tenía ningún número fijo apuntado. De todas formas, aunque hubiera sido una tarjeta, cualquiera puede tener una tarjeta ¿No? Aun así, Eduardo Zaplana se empeñaba en acusar a este grupo de cooperativas y empreas vascas. Alicia Castro y Jaime Ignacio del Burgo cuestionaron públicamente a Jose Luis Rodriguez Zapatero (presidente del gobierno tras los atentados). Esta es una cita recogida de eldiario.es: “los diputados del PP Jaime Ignacio del Burgo y Alicia Castro preguntaron en cientos de ocasiones por las supuestas "incógnitas" y "mentiras" sobre la masacre. Sus interpelaciones incluyeron imprecisiones, contradicciones e incluso datos falsos.” 

 

José María Aznar comienza a hablar de la autoría intelectual, a lo que se suman Federico Trillo y Maria Dolores de Cospedal.

 

A partir de ahí, con esta teoría y con las declaraciones de José Emilio Suárez Trashorras, Federico Jiménez Losantos y Pedro J. Ramirez se dedican a desacreditar a Rodolfo Ruiz, ex comisario de Vallecas.

 

Según los conspiranoícos, la autoría del atentado recaería sobre ETA, las fuerzas de seguridad españolas, algunos masónicos y algunos cargos del PSOE, para que este partido pudiera llegar al poder.

 

Las mayores víctimas de esta conspiración fueron Rodolfo Ruiz y su familia. Seguido de la Asociación 11-M, afectados del terrorismo, presidida por Pilar Manjón.

 

Rodolfo asegura que la noche en la que recibió la llamada en relación a la mochila, se había ido a su casa sobre las 23.00 y hacia la 01:00, una vez acostado, fue el momento en el que recibió la llamada. Tras la cual se dirigió a la zona.

 

Asegura que nunca vio la mochila, salvo en fotos. La llamada le informa que dentro de los efectos del tren del Pozo del Tío Raimundo ha aparecido una mochila sin estallar. Se le informa de que han llamado a los TEDAX para desactivarla. Luego se la llevan para estudiarla.

 

Tanto Pedro J. Ramirez como Federico Jiménez Losantos llegaron a afirmar que había colaborado con “una masacre criminal” y le acusan de falsificar pruebas.

 

También estos medios le acusan de estar al servicio del PSOE y de recibir órdenes de José Luis Rodríguez Zapatero. Lo que según, Rodolfo Ruiz, era imposible, ya que dice no conocerle.

 

Una vez el PSOE en el poder, Rodolfo fue ascendido a la jefatura de la Brigada de Información de Madrid. Lo cual sirve a Pedro J. Ramírez y a Federico Jiménez Losantos para afirmar que, el cambio de puesto se lleva a cabo para que no hable sobre aquello de lo que la teoría de la conspiración acusaba al PSOE.

 

 La familia de Rodolfo tuvo que soportar el hecho de no poder salir a la calle sin ser insultada y, además, él fue acusado de participar en la falsificación de unas pruebas (en concreto de haber colocado él mismo allí la mochila para desviar la atención sobre la autoría del atentado) incluso habiéndose demostrado que todo ello eran calumnias, producto de intereses políticos.

 

El día 10 de marzo de 2014 el periódico El País publica la siguiente afirmación del afectado:"Hasta de asesino llegaron a tacharme en la radio. Decían que yo había manipulado la mochila. Todo un disparate. Los llevé a los tribunales por injurias y calumnias, pero nunca los condenaron. Muchas veces se olvida que entonces mis mandos eran del PP, y que el  ministro era Ángel Acebes y el presidente del Gobierno, Aznar".

 

Lo triste es que no se llegara a condenar a nadie por tales injurias cuando toda España (fuera a traves de la COPE o en fragmentos de estas difamaciones emitidos en otras cadenas de radio y canales de televisión) escuchó a Federico Jiménez Losantos insultar y calumniar a Rodolfo Ruiz; de hecho, creo que todos sabemos cómo se las gasta este señor, que es incapaz de dar una opinión negativa de alguien sin ponerlo a caldo. En cuanto a Pedro J. Ramírez, El Mundo se dedicó a hacer lo mismo que desde la  COPE¸ quizá con menos insultos. Y por supuesto, los partidarios de la teoría conspiratoria, hablan de la “compensación” recibida por parte de Rogelio Ruiz al obtener su ascenso tras la llegada del PSOE al poder tras los atentados (por la que recibió un aumento de 120€, así que si eso es una compensación relevante…), pero se olvida de que antes de la llegada del PSOE al poder, era el PP el que estaba en el gobierno, con lo cual sus mandos superiores eran de aquel partido, sin olvidar mencionar que Rodolfo Ruiz nunca fue de ideas de izquierdas, como se menciona en el artículo de El País.

 

Tal como indica el periódico El País de la misma fecha arriba indicada: “Los insultos sobre él arrecieron poco después cuando fue procesado por la detención de dos ediles del PP del municipio de Las Rozas que increparon e intentaron agredir al exministro José Bono durante una manifestación de asociaciones de víctimas del terrorismo. El PP, que arropaba la manifestación, le puso una querella por detención ilegal, y logró sentarle en el banquillo. Le absolvió el Supremo. Fue lo que se llamó el caso Bono. Ruiz se convirtió así en la diana de los abanderados de la tesis según la cual ETA y fuerzas policiales afines al PSOE se habían compinchado para sacar al PP del poder y elevar a Zapatero”.

 

Lo que ocurrió en el llamado caso Bono, fue que en dicha manifestación contra el terrorismo, dos ediles del PP de las Rozas increparon y trataron de agredir a José Bono. En ese momento, según los dos agentes que acompañaban a José Bono, no tomaron medidas para evitar un altercado; pero días después fueron a la casa de dichos ediles y los condujeron a comisaría para que declararan sobre los hechos. Tras de su declaración se les dejó libres. Desde el punto de vista jurídico no estaban detenidos. El PP denunció a ambos policías por secuestro. La Audiencia Provincial de Madrid condenó a ambos, pero fueron absueltos por el Tribunal Supremo. Ambas sentencias se encuentran publicadas en el Centro de Documentación del Poder Judicial (CENDOJ).

 

Así que aquellos ediles nunca fueron detenidos y  mucho menos secuestrados, sino, simplemente, conducidos a comisaría para contar su versión de los hechos. Aun así, y habiendo sido absuelto de los cargos los conspiranoícos seguían rondando sobre Rodolfo Ruiz y cebándose con él, basándose en el caso Bono. También hay que señalar el error cometido por muchos medios de comunicación en general, los cuales confirmaron la detención, cuando desde el punto de vista jurídico, no lo fue.

 

A su hijo le dijeron  que su padre era un asesino y los vecinos se acercaban a su mujer para decirle lo que se oía en los periódicos y la radio. La hija estuvo en tratamiento psicológico, igual que el resto de la familia.

 

En el comentado artículo de El País se menciona lo siguiente “En los tribunales, el PP fue su látigo. Hasta que el Supremo le absolvió, Ruiz estuvo inhabilitado profesionalmente. Quiso incorporarse, pero sus mandos, aquellos a los que, siguiendo la teoría, habría servido manipulando la mochila, no le dejaron. Le veían muy noqueado.”

 

Teniendo en cuenta que el mismo Mariano Rajoy les dijo lo siguiente a su mujer y a su cuñada: "Eso es un tema del PP de Madrid, no os preocupéis que no pasará nada...", afirma Rogelio Ruiz.

 

Rodolfo Ruiz hizo esta afirmación al periódico el país el día 10 de marzo de 2014: “El bulo del 11-M destrozó mi familia, y mi esposa no pudo aguantarlo”. ¡Y tanto que la destrozó! La familia entera se hundió una grave depresión por la cual necesitaron ayuda psicológica y su mujer acabó suicidándose.

 

El mismo artículo dice lo siguiente en relación a Rodolfo Ruiz: “Al final, también él cayó en una gran depresión: sus compañeros le retiraron la pistola, temían que también quisiera irse de este mundo”. En la entrevista con EL PAÍS, Ruiz se confiesa: "Llegué a pensar en pegarme un tiro".

 

Siguiendo con el mismo periódico y articulo: “Rodolfo Ruiz puso tierra de por medio y se fue a vivir a Zaragoza, donde ha rehecho su vida. Ahora sí fluye en él la sonrisa. Está prejubilado. Y trata de borrar de su mente la fotografía de los móviles que no contestaban (en referencia a los móviles de las víctimas de la estación del Pozo del Tío Raimundo). Y, sobre todo, el día que, en la clínica, presintió que hablaba por última vez con su esposa. Pero esas pesadillas ya pertenecen al pasado, igual que aquellas teorías.”

 

¿Eso de que se haya tenido que mudar a Zaragoza, no nos suena familiar a los españoles? Quizá nos suene de algunas víctimas del terrorismo de ETA del País Vasco, las cuales para evitar amenazas tuvieron que mudarse a otras zonas de España. Pues resulta que no hacen falta armas físicas, solo con palabras (insultos y calumnias) se consiguió lo mismo con este hombre que simplemente realizó su trabajo.

 

Pilar Manjón presidenta de la Asociación 11-M, afectados del terrorismo asegura lo siguiente en el periódico gratuíto 20 minutos: “Esta asociación es el vagón de cola de las víctimas”. Esta asociación nunca ha dado pie ha la teoría de la conspiración y eso les ha costado lo suyo.

 

Evidentemente, en esta asociación se encuentran parte de las personas que sufrieron el atentado, pero a la vez se encuentran representados algunos de sus familiares, que por extensión también son víctimas de aquella tragedia del 11de marzo.

 

Todavía unos pocos, cada vez menos, se empeñan en contarle teorías sobre el 11 de marzo. No saben que para Pilar Manjón la única verdad absoluta es que Daniel (hijo de Pilar Manjón fallecido en el atentado) ya no está.” Afirma 20 Minutos. Además en este mismo periódico, la propia Pilar afirma: “El tema ahora está regular. Por ponerte un ejemplo, hay una persona en concreto que se sabe nuestros nombres y que el domingo me llamó a casa. Pero lo más gordo es que ha ido a casa de una víctima a explicarle qué pasó el 11 de Marzo.” Esta afirmación fue hecha tras decir en este mismo artículo, que nada más entrar el PP en el poder (ya con Mariano Rajoy a la cabeza), le quitaron la escolta con la excusa de que ya no corría peligro debido a que ETA ya no mata. Lo irónico de este tema, es que a esta persona jamás la ha amenazado ETA. Sino, que su principal amenaza, además de los implicados en el 11-M que van saliendo de la cárcel, son los defensores de la teoría conspiratoria. ¿A qué cuento viene que alguien vaya a casa de una víctima a contarle lo que cree que pasó aquel 11 de marzo de 2004? Y sobretodo, para contarle lo que no pasó, y empeñado además en que es la verdad absoluta. Son ganas de remover el pasado y hurgar en el dolor de las víctimas.

“Siempre les da por contarnos la verdad. Ya estoy cansada. Y estas fechas son complicadas, ya debemos estar a puntito de volver a recibir correos con fotos de los cadáveres de El Pozo y así.” Dice Pilar Manjón a 20 Minutos. Lo que no sé es a qué desalmado se le ocurre enviar ese material a un colectivo como este, que seguro está deseando seguir adelante.

En el mismo periódico, se recuerda esta frase de Pilar Manjón: "recordadlos, no con imágenes trágicas, sino cuando disfrutaban de la vida". Creo que es una frase que debería tenerse en cuenta, especialmente por las cadenas de televisión. Ya que para una persona que ha vivido un atentado como ese del 11-M no es plato de gusto volver a revivir siempre lo mismo. El día 9 de marzo estaba viendo las noticias de antena 3 (las del medio día que comienzan a las 15.00) y vi algo que me sorprendió gratamente. Estaban recordando el 11-M, pero no había una sola imagen de trenes, ni de las estaciones ni, sonidos de lo ocurrido aquel día. Solo se recordaba la tragedia y salía una madre que había perdido a su hijo, hablando de él. Considero que esa es una manera más constructiva de recordar aquel atentado sin que las víctimas vean las imágenes que ellos mismos vivieron en sus carnes. Yo no tuve la desgracia de tener que vérmelas en aquel atentado, pero si a mí misma me impresiona ver esas imágenes y oír las conversaciones y los sonidos que se oían en ese momento, no quiero saber lo que significará eso para una persona que lo haya vivido o, incluso, para un familiar.

 

José María Aznar, cuando intentó convencernos a los españoles de que la autoría había sido de ETA afirmó: “los autores de estos atentados no andan en desiertos muy remotos ni en montañas remotas”. ¡Cláro que no, los islamistas estaban en un piso de Leganés! ¡Incluso repartidos por diferentes zonas de la geografía española! entre Madrid y Granada. ¡Pretendían seguir atentando! Si los cuerpos de seguridad no hubieran actuado correctamente, los terroristas no se habrían inmolado en el piso de Leganés rodeados por los GEO. Habrían atentado una vez más en las vías del AVE y ,luego, habrían volado la Alhambra de Granada (según al Rojo Vivo, en la Sexta) además de lo ya sucedido aquel fatídico 11 de marzo de 2004.

 

Lo que tiene miga es que sabiendo esto, todavía haya gente dispuesta a calumniar a quien hizo las tareas encomendadas de la mejor forma posible.

 

Actualmente el PP no apoya la teoría conspiratoria pero no cierra el caso, siguen diciendo que todo lo que pueda aportarse para dar luz a lo sucedido bienvenido sea. Y lo dicen ahora, que ya ha pasado el juicio. ¿Qué más quieren?

 

Quienes tengan dudas de lo que ocurrió aquel día, quizá deban leer el libro “¡Matadlos!” de Fernando Reinares, experto en terrorismo internacional.

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